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    Mariano Capellino

2o/07/2020

El freno del real estate por el corona virus.

Por Carlos Rincón, Account Manager USA de INMSA

Sin duda  el mundo entero debió adaptarse a convivir con una pandemia. Y no fue la excepción para el Real Estate en varios países, no sólo en Argentina.

En este contexto global, el sector debió hacer frente a una importante  pausa,  pérdidas de empleo que generan  desocupación,  morosidad en el pago de alquileres,  retrasos en el pago de  hipotecas, una caída transitoria en el valor de los inmuebles y, claro está, menor consumo.

Pero también es cierto,  que en las  crisis están las mejores oportunidades, mas aun cuando tenemos en USA  y Europa  las tasas de interés más bajas de la historia en préstamos hipotecarios, la posibilidad de refinanciar a bajas tasas que incrementan el valor  de los activos por   aumento  de los retornos  al invertir con apalancamiento.

Vemos  oportunidades  puntuales  para entrar con descuentos  en  Europa y Estados Unidos, pero sera durante un plazo acotado,  ya que   habra una   sustitución de la inversión financiera por la inmobiliaria por confianza, retornos y apetito de grandes fondos de inversión líquidos en invertir en Real Estate. Los rendimientos  relativos  son muy convenientes por la baja de tasa de bonos y existe  mayor poder de negociación para compra de activos principalemente en  bancos en España  e Italia.

Por otro lado, habra  una  reducción temporal del costo de mano de obra por traslado de otros sectores a la construcción y esto estimulara a los desarrolladores a iniciar nuevos proyectos.

En España, por ejemplo, si bien el Covid-19 desbordó el sistema sanitario, la construcción sólo se detuvo 15 días y se pudieron retomar las obras con algunos protocolos, siendo el mercado inmobiliario más rentable de Europa. En el caso del gobierno español, con relación a la ayuda que ofreció, fue el pago del 75% de los salarios de las empresas afectadas en la actividad, con préstamos a cinco años, con uno de gracia, y a tasa 2.5% anual.

Asimismo, a partir de la pandemia se proyecta que un 25% de trabajo home office será compensado por búsqueda de oficinas más saludables, más espaciosas y de mayor sostenibilidad, entre otros cambios.

Mientras que, en Estados Unidos, el coronavirus afectó a varios rubros del segmento, entre ellos los alquileres de retail, oficinas  y el valor en los hoteles  que fueron de los más golpeados.

Se destaca que la construcción ha sido la última en parar. De todas formas, ciertas edificaciones tienen permiso para continuar trabajando, por ejemplo, las instituciones académicas, la vivienda subvencionada, u obras de infraestructura.

En este país de norte en cambio, se presentó el mayor plan de estímulo de la historia, de 2 trillones de dólares, un 10% del PBI y triple de la crisis del año 2008.

Si de oportunidades se trata, la ventana para aprovecharlas  ya esta abierta ahora será cuestión de saber encontrar  los activos mas atractivos  para retomar la inversión en ladrillos que siempre resultó ser  el mejor resguardo del capital y si se opera inteligentemente el mas rentable.

Fuente: Latam Noticias